Un armario empotrado a medida, con frente e interior, cuesta entre 550 y 1.000 € por metro lineal con IVA: uno de 2 m con puertas correderas hasta el techo sale entre 1.400 y 2.600 €, y un vestidor o armario de pasillo de 3 a 4 m entre 2.800 y 5.500 €. Si ya tienes puertas y solo quieres ordenar el interior, son de 400 a 900 €. El precio depende del frente, del interior y de lo bien que se adapte a la casa. En los pisos antiguos, eso último es lo más difícil.

Precios de referencia con IVA

Armario Precio orientativo con IVA
Por metro lineal, frente e interior 550 a 1.000 €/ml
2 m con correderas, hasta el techo 1.400 a 2.600 €
Vestidor o armario de pasillo de 3 a 4 m 2.800 a 5.500 €
Solo interior en un hueco con puertas 400 a 900 €

El metro lineal se mide a lo ancho del frente. La altura y la profundidad influyen, pero lo que más mueve el precio es el material de las puertas y lo que va dentro.

Correderas o abatibles

Las correderas no necesitan espacio delante para abrirse. Son la opción natural en pasillos y en dormitorios pequeños, donde la cama queda cerca. Su punto débil: nunca ves el armario entero abierto, porque una hoja tapa a la otra. Y el carril, si es barato, acaba chirriando.

Las abatibles dejan ver y alcanzar todo el interior. Necesitan unos sesenta centímetros libres delante. Con bisagras de cierre suave y puertas bien reguladas, duran mucho.

En dormitorios del Eixample, con techos de más de tres metros, las abatibles muy altas pesan y tienden a alabearse. Ahí partimos la altura en dos: armario abajo y altillo arriba, o puertas correderas de suelo a techo con perfil reforzado.

Lo que va dentro

El interior es lo que decide si el armario sirve. Lo diseñamos a partir de lo que vas a guardar:

  • barras a dos alturas para camisas y chaquetas;
  • una zona alta para abrigos y vestidos largos;
  • cajones con guías de extracción total;
  • zapatero extraíble o baldas inclinadas;
  • baldas regulables para jerséis y ropa de cama;
  • luz interior con sensor, si hay un enchufe cerca.

Los cajones y los accesorios encarecen, pero se usan cada día. Preferimos quitar un metro de frente antes que dejar un armario sin cajones.

Fincas antiguas: techos altos y paredes fuera de plomo

En un piso de Gràcia, de Sant Antoni o del casco antiguo de Sabadell es raro encontrar una pared recta. Las paredes se abren hacia arriba, el suelo tiene caída y el techo de volta catalana no es plano. Un armario de serie ahí deja rendijas de dos o tres centímetros, que se tapan con un listón y se notan.

Por eso medimos en varios puntos de cada pared, arriba, en medio y abajo. El frente se fabrica a la medida real y se ajusta con tapetas cortadas en obra. Cerramos hasta el techo aunque tenga más de tres metros. Así no queda encima un altillo abierto que acumula polvo, y se gana mucho espacio para la ropa de otra temporada.

Bajo escalera y buhardillas en casas y adosados

En las casas del Maresme y del Vallès, en Sant Cugat del Vallès, Matadepera o Mataró, el hueco de debajo de la escalera suele ser un trastero sin orden. Se aprovecha muy bien con módulos extraíbles de distinta altura, que salen hacia fuera como cajones grandes. También se puede dejar un zapatero y un rincón para abrigos en la entrada.

Las buhardillas con techo inclinado piden algo parecido: frentes cortados en diagonal e interiores a dos alturas.

Qué pedir en el presupuesto

  1. Medición en casa. Sin medir la pared real, el precio no vale.
  2. Material y grosor del frente. Melamina, lacado, chapa de madera o cristal, con su referencia.
  3. Tipo de herraje. Carril de correderas o bisagras, con marca.
  4. Dibujo del interior. Qué módulo va en cada hueco, con medidas.
  5. Qué incluye el montaje. Ajuste a paredes y techos, remates y retirada del armario viejo.
  6. Si hace falta obra. Un tabique de pladur, un enchufe para la luz o pintar la pared después.

Si vas a pintar o a cambiar el suelo, el orden importa. Primero va el suelo, después el armario y al final la pintura. Así el zócalo del armario apoya sobre el suelo nuevo y no hay que recortarlo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda desde que medís hasta que está montado?

Depende del taller y del acabado elegido, así que lo fijamos en el presupuesto. El montaje en casa, una vez fabricado, suele ser de uno o dos días para un armario de dormitorio.

¿Se puede hacer un armario empotrado sin hueco en la pared?

Sí. Se crea el hueco con un tabique de pladur a un lado o con un frente de pared a pared, y el armario queda integrado igual. Lo decidimos al medir la habitación.

¿Qué hago con el armario viejo?

Lo desmontamos y lo retiramos nosotros. Si solo fallan las puertas y el hueco es bueno, a veces basta con cambiar el frente o vestir el interior, que es bastante más barato.